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Thinking de pensar

José Pizarro



Si soy un grano de arena, no me expulses afuera (de vuelta al agua salada) quiero ser una perla, para que alguien me piense. Pero no todas las perlas son pensadas por alguien (de pequeñas o de adultas) El brillo encandila a los futuros pensadores, todos los días, le dan aire fresco a su recelo. Habrá que esperar un espectro de aguas tranquilas, donde sabemos; crece lo maravilloso.

Todos pasamos por la pregunta del ser. Que en realidad se pregunta sola. El problema aparece después de saber: Cuál es el sacrificio que deviene en esperanza. Ésta es la condición de medida. Como un atributo para cubrir el sitio de las experiencias.
Ser persona pensada, podría ser el suceder de lo que está aconteciendo ahora. Un instante clave. El remedio de lo que, a veces, tiene cura.
Pero qué paisaje hace participar al agente pensando; escasas sombras de la figura latiendo. Todo debe ser comprobado desde un espacio contingente (de encuentro) Todo se piensa en ese espacio; aquí no hay naturaleza, aparece una habilidad de simulación. Es así como la historia se conforma. Y se entrecruzan las flechas de lo real y de lo ideal.
¿Por quién uno es pensado? Si pensarse es una forma geométrica del amor. En el tiempo una figura se disgrega al ser pensada; que encuentra, igual, su hospitalario beso a la distancia. Y después siempre hay alguien muriendo. Y otros pensando.
El hombre, ocupa un lugar en el pensamiento que lo anida. El simple pensamiento lo acondiciona desde una educación estética (del hombre y la belleza).
¿Quién te piensa? Hombre de la fusión estética de mundos.
Es el hombre flotando sobre sus pies. ¿Dónde estás? te estoy pensado. Soy parte de una reacción de mares agitados.

Sos hombre. Sos pensado.
Sos camino. Sos acertijo.

El aire rodea a las cosas, son cintas que se mueven por fuentes ondulantes. Y es el amor el receptor de todo destino. No es preciso comprender cuanto tiempo ha pasado o cuánto tiempo pasara. De compartir y de discutir el alcance de lo figurado presente. Siempre es tiempo de saber medir la distancia entre dos puntos. Dónde se ubica uno; dónde se concentra la fuerza primera del otro. El vértigo está lanzado, y el festejo en momentos comenzará. El aire es distinto en cada uno de los puntos. Es pensamiento circulando a toda velocidad. Es el esquema de lo previsto: sintonizar esas coordenadas.
Expresión pura de la sencillez. Cada hombre-mujer expresa la voluntad de lo ambiguo. Proclive a lo moderno en similitud.

Sos fotografía. Sos mirado.
Sos imagen. Sos mapa de bits.

Cuantas imágenes construyen tu pasado devenir. En la insidiosa captura del recuerdo. Cuando las experiencias se amontonan como papeles viejos. Cuántas imágenes nuevas excitantes renuevan tu forma dúctil de ver y comprender. En la fascinante cita con los brillos y el esplendor del árbol de las imágenes. Vida y muerte de las imágenes…Crecen y un día las estás pensando como desde el presente. O mirando desde un estado sin tiempo. Te tocan. Es la experiencia que necesita desvanecerse en lo pensado para materializarse en la chispa clara. Toda materia es en la experiencia compartida; un objeto. Todos somos pensados en el pensamiento-imagen de alguien. Mirados sin saber por quién. Circulamos por quien sabe que lugares, sumergidos entre la superficie de lo posible. Donde la experiencia magnífica se encuentra, y comparte, un mismo sitio con los deshechos. Personas pensadas y miradas como ciudadanos legales de la imagen.

Sos sonido. Sos escuchado.
Sos fonema. Sos ruido.

Háblame despacio, quiero saber lo que realmente me estás diciendo. Ya sé que puedo comprender tus gestos menores, las sutilezas de tus muecas, incluso tu blanca ausencia. No sé, es el sonido que me envuelve, y me lleva lejos; me arrastra por los márgenes de lo sonoro incómodo. ¿Por qué la canción suena ahora fuera del hemisferio de mi cabeza? Como una nube cartesiana. Trato de comprender el arte del sonido, de lo moderno que me es natural. De los ruidos de las bocas y eso no es bla bla bla. Pero para todo sonido hace falta un espacio en diálogo con ese cuerpo fonador…Como si esa acción necesitara un escenario, y un teatro de expresiones. Noise de rock para la belleza de una voz acida. Techno boy enciende las estrellas. Háblame de nuevo, sin cantar. Como si después de ver como se trata a las imágenes, hiciese falta evitar escuchar también sus aullidos.

Sos sexo. Sos tocado.
Sos cuerpo. Sos des-generado.

Gira sobre su centro, buscando el equilibrio de las luces. Todas las líneas dibujan el sentido instante de quietud; y las sombras hablan por nosotros y dan satisfacción a los demás. De lo real del movimiento, de lo que es algo más difícil de ver. Cuerpo sostenido por la tensión de los gestos, tenso desposeído. En ese instante el sexo hace su aparición, el contacto se establece…Extasiados los cuerpos irrumpen en la dinámica lasciva y se entregan al goce desfigurante de lo ondulado. Órganos líquidos y media respiración; en el expansivo latir de lo vivo. La piel no tiene sexo, en su conformación de edad, su fáctica evidencia. Su trato de protección. Piel muestra el sonido de la imagen de los cuerpos a la luz secreta.

Quién será que piensa, lo que piensa.

Córdoba. Argentina. septiembre 2016